Con las personas interesadas haremos un grupo de correo electrónico en el que iremos compartiendo las refllexiones; de esta manera todxs nos enriqueceremos del aporte de todxs.
Si os parece, no comentaremos lo de los otros para no multiplicar los correos, pero sí que propondremos alguna fecha para reunirnos online y compartir viéndonos las caras. Ya somos un buen grupo, ¿te animas?
Para las del Hemisferio sur del planeta, recibir el calor de la comunidad de la Palabra puede ser reconfortante; para las del Hemisferio norte, que ya tenemos el calor aquí para quedarse varios meses, sentir y experimentar la frescura de la comunidad que, en torno al Jesús Histórico, vamos acogiendo su Ruah, su aliento, es un lujo que sólo las discípulas valoramos hasta el punto de integrarlo en nuestro tiempo sagrado de vacaciones. Ya no sólo la familia y los amigos, también y felizmente la comunidad.
Los teléfonos móviles nos permiten conectarnos desde cualquier rincón: playa, monte, río, ciudad, campo, trabajo…una escapadita para conectarnos mientras duermen la siesta o se van a pescar o a andar… caldea el corazón y refresca las ideas.
Este verano o invierno, te invitamos a leer en comunidad abierta online. Jesús. Aproximación Histórica, de Pagola.
Muchas ya lo hemos leído, pero así como nos gusta revivir experiencias de familia, contarlas al calor del fuego o en las terrazas, en lugar de hablar tanto de política, de dinero, de comida, de … proponemos ese hueco con quien compartir lo que rumio en tiempos de siesta y de playa o de turnos de trabajo esperando mis vacaciones. Esta vez no vale el “no tengo tiempo” o mis hijos están aquí, como nos dice Jesús, mi familia son los que escuchan la Palabra y la practican.
Os aseguro que Jesús engancha ¡vaya si lo hace! Si eres cobarde de natural no te apuntes. Necesitamos gente aventurera que sea capaz de acoger nuevas experiencias interiores.
Hace unos días, un familiar de 24 años, el domingo siguiente de aprobar con felicitación del tribunal, su examen final de medicina, se confirmaba. Encontró donde estudiaba, una parroquia donde el cura sabía formar comunidad, y se enganchó. Jesús engancha a través de personas que estamos enganchadas, por ello nos tenemos que enganchar a Jesús. Tus hijos, nietos, amigas…esperan, sin saberlo, a gente como nosotras que somos capaces de ser libres, sin ser plastas ni rolleras, sólo enganchadas.
Para ello, este verano, queremos conocerle, como a un amigo íntimo con quien tal vez llevamos tiempo un poco distanciadas, y ahora, tenemos una buena oportunidad.
Si te interesa ponte en contacto.

