Y después de Haro, qué?

Luisa y Maricruz ungen nuestras manos al fianl del retiro

Fui al encuentro de este verano en Haro porque tenía mucha hambre y sed de silencio, de interioridad, de encuentros especiales y profundos … sed de Dios. Desde el minuto uno me identifiqué con esta frase: Le buscas? Es que lo tienes. Sentirlo, gozarlo, interiorizarlo día a día fue mucho. Todo invitaba al encuentro: paseos, canciones, charlas, silencio y un grupo de personas muy especiales; buscadoras inquietas todas ellas,  que cada día nos desnudábamos un poquillo y compartíamos los guiños que nos había hecho el Espíritu.

Lo he vivido todo como una llamada a una nueva relación con Él. Los personajes que sabiamente salían en las charlas me han ayudado al proceso de  irme reconstruyendo, ser morada para el Amado, hija amada, predilecta,  cocreadora,  partera;  todo ello para  despertar a mi verdadera talla, para ser consciente de la mirada de Dios en mi vida y  descubrir así el proyecto que Dios tiene para mí.

Y sentir esa mirada transformadora, edificante como antes no me había interpelado de esa manera, me invita a  a dejarme mirar, y a mirar como Él mira, lo que hace, cómo consuela, cómo empodera, cómo me ayuda  a decir NO a lo que me satura y no crea vida. Cuando vives todo esto empapada de Dios, porque si no, no es posible y sostenida por la comunidad SFCC a la que pertenezco, no puedes guardártelo, tienes que cantarlo a los cuatro vientos. Desde ahí todos nosotros sentimos la urgencia de “contar lo vivido” cada uno desde dónde está.

Yo soy maestra, con 30 años de SERVICIO, y lo pongo con mayúscula porque así lo vivo, como servicio.  El curso pasado, por la pandemia, fue especialmente duro para todos y a todos los niveles. Desde la pantalla de mi ordenador tuve contacto y seguimiento con todas mis familias. Lo tuve claro desde el principio, quería saber cómo estaba cada una de mis familias para desde ahí acompañar atendiendo a sus necesidades. En esto consiste mi profesión no? hasta aquí puede ser lo normal, pero desde que formo parte de SFCC, vivo más el “desde dónde lo hago”. Por eso cada mañana me nutro de Él, conecto con Él y así desde nuestro ser interior, desde dentro,  todo tiene otro sentido. Al final de curso recibí de una compañera un comentario que me emocionó profundamente y que yo os señalo, no para vanagloriarme,  sino como una señal de que por ahí puede ser el camino: “Siempre tienes la mirada en el que no puede, no tiene, o no llega. Eres como un faro que nos recuerda que hay que pensar en todos”.  ¿A que tengo motivos suficientes para seguir por ahí?

Y es por ello que ahora que acaba el verano y nos espera de nuevo cierta incertidumbre ante el comienzo de curso, voy a seguir en esa línea, e intentar vivir lo descubierto en Haro: quiero mirar a mis alumnos y familias como Él me ha mirado, acogiendo  lo diferente como valioso y enriquecedor para todos, quiero hacer como Él hace, cultivando la interioridad como espacio “habitado”, creativo, lleno de posibilidades, capaz de empoderar al más pequeño y sacando lo mejor de cada uno, pero, para compartirlo con todos, quiero ser cocreadora, desde Él, que me visibiliza y endereza; pero con ellos y seguro que alguna familia y así, crear espacios donde lo importante sea ser, confiar, aprendiendo juntos que todos y todo estamos conectados; el saberlo, el sentirlo y el cuidarlo será nuestro trabajo a partir de ya.

Luisa Montero De Pedro

Propuesta del Espíritu

El big-bang: la gran explosión que originó la evolución de la vida (bios) en todas sus formas, y en cuya cadena estamos, en el Universo según hoy lo tenemos, pudo tener lugar porque en una  fracción de segundo coincidieron muchos elementos.

Podríamos decir que estas materias, de las que provenimos, “estaban alerta”. Estaban despiertos, también, en los inicios del cristianismo, algunas mujeres y hombres que captaron, esa misma fuerza creadora-originaria de grandes momentos y cambios para todo el universo.

Muchos pensamos que este es también uno de esos momentos, en la cadena evolutiva. Algo está ocurriendo en el consciente colectivo que nos indica que el Universo nos está comunicando la urgencia de respetar el “bios” que tomó billones de años en tomar forma y que nosotros destruimos a diario a un ritmo vertiginoso.

También están cayendo los grandes pilares de las religiones y de las instituciones, entró el gusano de la muerte en ellas y la carcoma fue debilitando sus cimientos y pilares.

Y volvemos a repensar todo. A admirar al dios “Bios” porque es esa vida la que regenerará todo. Y todo empieza de nuevo, por seres vivos “despiertos” y en comunión.

Este curso trabajaremos desde una imagen base “El Bosque” y el tema comunidad emergerá por doquier. Sin embargo, ante el comienzo de curso y también ante las ganas y necesidad de compartir la fe y la continuidad del Retiro los que habéis podido hacerlo, o queráis hacerlo, proponemos lo siguiente:

Que las personas interesadas nos juntemos en grupos de 5 o 6 personas, no tanto por región, como por afinidad de horarios. Nosotras también estaríamos en los grupos compartiendo y apoyando en lo que podamos.

El objetivo de estos encuentros es no tanto nutrir una amistad y acogida entre nosotros, que se da por supuesto a nivel local, como mantenernos DESPIERTOS.

Puede ser de un aburrimiento infinito hablar y oir hablar de algo que no se vive. Pero cuando la persona está despierta, y esto se consigue desde la fidelidad a la escucha diaria al Espíritu, la vida fluye y se nota.

Las herramientas las de siempre:

-oración centrante como medio de silenciarnos y conectar con nuestro centro

-oración con la Palabra que inspira el amor personal y el amor compartido o compromiso.

Todo apoyado por lo que cada uno necesite, algo así como cuando necesitamos algún mineral o vitamina…como suplemento: un libro, un texto, un paseo…

Si nos vais diciendo quienes estáis interesad@s, podemos organizarnos y así, online, enriquecernos con personas de otros lugares, para conseguir o por lo menos intentarlo, formar pequeñas comunidades vivas en todos los lugares donde vivís.

Entendemos que luego, con esa energía, tú tendrás fuerza y método para compartir con otras personas, iniciando así procesos de “Despertares” en una cadena de alcance ilimitado y escalofriante por su potencia e impacto.

Propuesta práctica:

Una vez al mes o a convenir entre el grupo una vez formado.

Coincidencia de horario: hora y media, máximo. ( mañana o tarde)

Decidnos preferencias de horario y os propondremos  el grupo con el que coincides. Así, al azar, dejamos que elija el Espíritu y no tanto nosotros dejándonos guiar por afinidades del tipo que sea.

Ha ocurrido de nuevo. Cuando he empezado a escribir no tenía las comunidades online en mente, sino preparar una hoja orientativa para quien quisiera usarla en sus respectivos lugares. Y mientras escribía una especie de claridad interior me ha guiado a comentar con Carmen la posibilidad que ella ha valorado  de positiva, y revisado.

Esto nos permitirá estar con gente que nunca podemos estar porque vive lejos o su horario no coincide…

¡Señor, mantennos despiert@s! Da casi vértigo ver lo que podemos hacer y construir si conectamos.

Esperamos vuestras propuestas horarias y de día.

Magda Bennásar, sfcc

¿Y su talla?


Foto de Jess Vide en Pexels

Muchas de las personas que nos leéis sois buscadoras e
inconformistas con formas obsoletas de vivir la espiritualidad y la
vida que esta impulsa.

Un tema muy candente hoy es el del silencio. Se dice tanto sobre
algo que es no-decir, no-pensar, no-argumentar…que confronta
nuestra verborrea.

El silencio orante no es para acallar todo lo que hace ruido
alrededor y dentro de nosotros, sino para avivar el amor, para
dejar que Dios recupere su morada y su talla, no la que yo le he
obligado a tener por deformación o ignorancia.

El que me da la Vida, el que me hace partícipe de la suya y me
comunica su intimidad con el Abba, y deposita en mí su confianza
para la continuidad del Reino – su proyecto su sueño- no puede ser
alguien a quien, si me sobra tiempo, le dedico unos minutos al día
para pedirle que me arregle lo que va mal, me cure lo que me
duele, me solucione situaciones familiares, económicas…

La humildad, el abajamiento de Dios es extremo para acercarse a
nuestra humanidad no aceptada. A nuestro dolor rechazado.
La dinámica del Amor es la opuesta a la del egoísmo. Se dice fácil,
y todos asentimos. Pero hay un puntito que a mí me derrite el
orgullo, la arrogancia vestida de complejo o de altivez- el modelo
elegido es lo de menos, pero el resultado es una cierta
insatisfacción interior proyectada en forma de recriminación o
envidia o…- hacia las personas que según nuestro criterio no
tendrían que ser más que “yo”.

¿Cómo descubrimos la dinámica del Amor? En Jesús vemos un
continuo abajamiento (en griego “kénosis”) indicativo de por dónde
anda la plenitud, la Vida.

Podemos vivir la espiritualidad como vivimos la economía o la
política-fruto de haber estado escolarizados en la escuela
capitalista- que nos lo ha metido por los poros, podemos vivir la
espiritualidad no como vaciamiento-abajamiento, sino como una
avidez por tener y acumular textos, documentos, información y
experiencias.

Puede resultar destructiva una espiritualidad vivida con mentalidad
no convertida al evangelio, a la desnudez interior, a la humildad
sincera que nos permite reconocer nuestra dignidad en toda su
potencia constructiva y destructiva, según vivamos.

Contemplo con tristeza el sufrimiento de tantas personas por no
vivir conectados a la fuente. Se manifiesta en formas muy
concretas, por ejemplo: observo una constante en las parejas,
matrimonios: rivalidad entre ellos por ser más que el otro, en
detalles de cariño con los hijos, temas de autoridad en la familia,
dominio del más culto, complejos enconados en los menos
afortunados y un largo etc. aplicable a relaciones entre hermanos,
a relaciones en comunidades religiosas.

Cuando intentamos hacer silencio interior, estas fuerzas ocultas
emergen y podemos creer que destruyen nuestro silencio. Y no es
así. Si dejas emerger, sin falsas auto-compasiones lo que te
aprisiona por dentro y que puede hacerte actuar con cierta dureza
o arrogancia…es el principio del Nacer de Nuevo, es el principio de
enderezar nuestra columna vertebral, es decir, nuestro eje
profundo.

Posiblemente sea este uno de los primeros pasos imprescindibles
para llegar a una oración afectiva: abrirnos a Dios después de
abrirnos a nosotros mismos y si puedes, compártelo con quien te
acompaña porque antes de la construcción del “hombre-mujer
nueva” a la vez y con mucho cariño Dios nos deja ver los muros a
de-construir.

Os invito a orar a fondo con el texto de Filipenses 2, 1-11 y a gozar
en la alegría que emerge cuando reconocemos nuestras dosis de
superficialidad como causa de nuestros males y nos sumergimos
en las profundas aguas subterráneas, sin explorar, del Amor hecho
criatura humana.

Para equiparnos para esa maravillosa tarea de Despertar una
humanidad dormida, necesitamos “entrar en él.” Este es un regalo
del Espíritu a las personas que se lo toman en serio. Los flojos no
llegan al final del texto porque ya se lo saben.

Este alimento sólido nos prepara para comprender y escuchar con
atención las dinámicas tantas veces victimistas de quien no conoce
estas verdades o no sabe cómo salir de ello. Desde nuestra
experiencia podemos ayudar y acompañar.

Y desde esta dimensión dejamos que El recupere su talla, su
estatura.

Magda Bennásar Oliver, sfcc

Desde lo cotidiano

manos en la tierra

Como María  y por mi Bautismo consagrada a Dios, también  me pongo en camino como Ella a proclamar la Alegría que siente mi espíritu porque es Él el que me busca y me cuida.

Abro en “ mi casa” puertas y ventanas para dejar que este aire fresco y nuevo la ventile y limpie de cargas, doctrinas, normas,miedos, pecados, losas de sepulcros vacíos que no dejan crecer brotes tiernos de Vida y a caminar muy muy  ligera de equipaje.

Soy ama de casa, mi mejor  título es ser HIJA DE DIOS  y desde mi vida “sencilla”,  vivo como “inquirer”, los valores evangélicos de esta comunidad SFCC que el Espíritu ha puesto en mi camino como un gran regalo.

Valores evangélicos LA ESCUCHA, EL AMOR INCONDICIONAL, EL SERVICIO que en el hogar se ejercitan con toda certeza al máximo.

Desde lo cotidiano, esta Comunidad me ofrece un espacio integrador  de cuerpo y espíritu. Me enseña a  Orar con la Palabra. A crecer compartiendo con reflexiones, en retiros y experiencias  y a sentirme acompañada en este  mi mundo patriarcal “anclado aún en la tradición y en  una religiosidad   obsoleta con demasiados ritos que transmiten poca Vida.

En este proceso que vivo, en compañía y unión con un grupo de personas, se bebe un vino nuevo que empodera, llena de fuerza  y Alegría y en la que el Espíritu te empuja a vivir y anunciar a un Dios que solo desea nuestra plenitud y felicidad .

Deseo para tod@s La Paz de Dios que, afortunadamente nunca nos deja en paz.

Maricruz García

María, voz de Dios

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Foto de Pixabay en Pexels

En un día como hoy, la Asunción de María, hay muchos teólogos-as que nos intentan acercar a esta celebración dándole el sentido que ha tenido a través de la historia y cómo entenderlo y vivirlo hoy.

Yo simplemente quisiera compartir lo que me ha tocado en mi oración esta mañana.

El evangelio de este día, el Magnificat, canto heredado del Antiguo Testamento, nos llega directamente al corazón: denuncia, anuncia, conmueve, remueve.. Es un evangelio siempre actual que nos invita a ponernos en camino. La salvación llega  a través de personas que aceptan la llamada a un plan que se va desvelando a medida que nos ponemos en marcha.

Eran precisamente los verbos los que resaltaban de una manera especial:

proclama, se alegra, se ha fijado, me llamarán, ha hecho, ha desbaratado...

Acción de Dios que provoca en la persona elegida alegría, gozo, agradecimiento…

María pasa del plano personal de sentirse envuelta por la mirada, la misericordia, el favor de Dios, al plano de la acción de Dios con su pueblo: ya no es sólo lo que Dios hace con ella sino que constata esa misericordia de Dios en la historia, liberando al pueblo de la esclavitud.

¿Y cómo será esa liberación a partir de ahora?

“Su brazo ha intervenido con fuerza, ha desbaratado los planes de los arrogantes: derriba del trono a los poderosos y encumbra a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide de vacío”. Lc 1:51-53

Seguimos hoy en ese camino de dar un cambio radical al orden social cambiando primero nuestra mente y corazón, tomando conciencia. Es el Espíritu quien desestabiliza el “orden creado”, nos saca de nuestros esquemas y nos impulsa mucho más lejos de lo que jamás habríamos soñado.

En eso nos parecemos a María de Nazaret, a todos los profetas (mujeres y hombres) que anuncian, denuncian, conmueven y remueven… que hablan con la vida y con la Palabra, que dan la vida por hacer realidad el sueño de Dios.

Cuando te pones en camino algo se mueve por dentro…el Espíritu suscita…y surge un canto de alabanza.

Carmen Notario, sfcc

¿PER-DONAR? SI, PODEMOS

 

Danza contemplativa
Foto tomada por nosotras Julio 2020

De la mano de Clara de Asís y de Lidia, discípula  y primera mujer europea que se convirtió al cristianismo, nos adentramos un paso más en el proceso de Despertar- Estar Atent@s al Universo.

¡Qué claro se ve desde ellas, qué sencillo y envidiable su modo de mantenerse Despiertas!

Ambas escucharon el mensaje de labios de hombres enamorados de Jesús, hombres que se dejaron cambiar por la fuerza irresistible del Espíritu.

Lidia (Hechos 16,14-15) escucha la predicación de Pablo en su pueblo Tiatira, situado a unos 60 kms de Atenas. El nombre es étnico, su origen está en la antigua región griega de Lidia.

Posiblemente era una respetable mujer de negocios, y al no mencionarse ningún varón, el patriarcado deduce que posiblemente era viuda, lo cual puede o no ser la realidad. Sí parece que era una mujer independiente que no dudó en acoger a un grupo de hombres extranjeros en su casa, indicativo de su carácter libre y abierto. Hoy diríamos  que estaba “empoderada” por la fuerza del Espíritu de Jesús, al que acogió en sus entrañas.

También Clara nos muestra unas características de personalidad fuerte y tierna a la vez, tan propia de mujeres tocadas por la Ruah.

Es verdad que a ambas es un varón, quien les anuncia el evangelio, como el caso de Jesús y M. Magdalena y las demás discípulas. Es una maravilla cuando ambos géneros trabajan al unísono, en igualdad y respeto. Es así como el fruto madura tranquilo.

Estas dos mujeres al entrar en contacto con la Palabra experimentan un despertar que provoca un giro en su vida.

El paso de una vida normal, cada una según su cultura y situación social a una vida de alguien que ha experimentado el Amor, que ha dejado que la envolviera y que ha permitido que éste se convirtiera en el sentido de su vida. Y es que esa calidad de amor origina un antes y un después en la persona a nivel emocional, profesional, familiar, social…y religioso.

Lidia protagoniza un estilo de vida que podemos actualizar y comprender hoy fácilmente:

Su casa se convierte en iglesia doméstica: lugar de acogida y encuentro, de predicación y de partir el pan. Lugar de acogida y formación en el vino nuevo que se ha catado en las bodegas interiores. Vino que emborracha de fuerza para perdonar y crear puentes con lo que antes veíamos imposible, con los que antes no podíamos ni considerar cómo reconstruir la relación.

Y es que la oración: diálogo amoroso y práctico nos lleva a acercarnos a los menos fáciles, a los que no nos nace humanamente. Siempre es bueno preguntarnos si buscamos en nuestros compromisos sentirnos a gusto, lo cual no está mal, pero a veces tenemos personas cercanas que evitamos por razones que cada uno sabe.

Ahí agradezco de nuevo el carisma de sfcc “que todo sea uno” porque esa unidad sólo emerge de un corazón expuesto a diario al filtro del Espíritu. Esas son las aguas turbulentas y las tormentas donde la comunidad se hunde si no tiene Jesús a bordo.

Cuando oras la fuerza te llega en su momento. Se acortan distancias y además de los de lejos: migrantes, refugiados… también vemos con otros ojos a las personas de las que nos distanciamos por su carácter, o soberbia o ideología y podemos descubrir debajo de esa capa, su auténtica identidad y también en muchos casos reconocer nuestra propia limitación.

Clara abraza a la hermana pobreza, contagiándonos su pasión por la ecología, la sencillez y la solidaridad. Todo esto y mucho más, amasado con su pasión por el Maestro Interior, a quien ama con todo su ser y quien le facilita un estilo de vida que entre los dos, resulta altamente atractivo.

Clara no es la niña rica, de familia noble, que depende en todo de Francisco, el gran reformador…Clara, de nuevo, es la mujer capaz de dar forma a un estilo de vida que la sociedad y la iglesia de su momento histórico necesitaba.

Las coordenadas actuales son otras. Pero ambas son auténticas portadoras de la solución: pasión por el Crucificado en las personas y el planeta y una gran dosis de iglesia doméstica, hoy también online.

 Y una capacidad arrolladora de acoger, perdonar, comprender, quitar hierro… ¿cómo se hace comunidad sino?  Vivo estos días historias de “comunidades de vecinos” de lo más instructivas. El calor, el Covid, el bien nutrido ego…pueden crear situaciones nada agradables. También en casa, todos juntos, niños, espacios más pequeños tal vez en verano, la mascarilla… ¡uff! Y miedo al desempleo y a recortes en pensiones…

¿Real? ¡Como la vida misma! ¿Soluciones? Ni una. Sólo la urgencia interior de responder al Amor, de estar Despierta para desde ahí poder reinterpretar la realidad, con otros ojos, con otras manos.

Aprovecho por agradecer a las personas que hoy nos permiten saber y sentir que podemos y de hecho algo de todo eso ya hacemos. Nuestro ser ecuménico, nuestro carisma tan amplio hace que la acogida sea posible también en el seno de nuestra comunidad de 12 hoy en España. ¡Qué fuerte! Doce. Y os aseguro que tanto ellas como ellos, por su compromiso y pasión podrían ser obisp@s y reformadores de comunidades entumecidas. Como nuestro hermano Pere que estos días al fin pudo viajar a Casa. Crear comunidad en medio de la nada, de la dificultad.

“No tener nada, no callar nada…y de pasada, solo de pasada no robar nada…” y perdonar y acercarnos y abrazarnos como hacíamos el domingo con dos médicos amigos que muy taxativamente  dijeron: mira para el otro lado y cuando me quise dar cuenta estábamos fundidos en un abrazo largo y empoderador, como la oración afectiva y efectiva.

Abrazos, en este caso, virtuales.

Magda Bennásar Oliver, sfcc

 

 

Soy médico de familia y he pasado el COVID

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Soy médico de familia, SFCC y he pasado el COVID; he pensado que compartir mi experiencia con vosotr@s sobre lo vivido como médico, como paciente y como S.F.C.C. puede aportar un acercamiento a la situación que vivimos, desde otro punto de vista: el de la profesional que cuida y que necesita ser cuidada.

A principios del pasado mes de Marzo, aquí en España nos sobrevino de forma abrupta, demasiado rápida la infección por el virus del COVID. Teníamos noticias sobre lo que estaba sucediendo en Italia, pero no lo esperábamos así, no estábamos preparados. Una grave enfermedad que terminaría con la vida de muchas personas: miles.

Los profesionales sanitarios tenemos la responsabilidad y la vocación de cuidar a los demás, velar por su salud. Así que nos pusimos a trabajar de la mejor forma que sabíamos ante lo desconocido de este virus que nos superaba día a día. Todos formamos un equipo, tanto personal administrativo, limpiadoras, enfermería y medicina. En el centro de salud todos éramos uno, trabajamos muchas horas y días  también festivos y sin descansar. Conseguíamos que el sistema funcionase, nadie puso objeciones.

Estábamos con los enfermos y sus familias, así que nosotros, sin medios para protegernos de forma adecuada (no teníamos EPIS, y las mascarillas nos duraban largas jornadas de trabajo); pues nos contagiamos en un alto porcentaje, se estima que un 40 % del personal sanitario hemos pasado el COVID.

Todo esto seguía empeorando la situación, porque el personal enfermo no podía ir a trabajar y no había suplentes, con lo cual se sobrecargaban más el resto de compañeros. Pero allí estamos, ahora no es el momento de lamentarse, hay que trabajar; todos para todos.

Pero no solo éramos nosotros, sino también nuestras familias, que viven con nosotros y que les podemos contagiar: los hijos, los padres, esposos; los compañeros me decían que llegaban a casa y no podían darle un beso a sus hijos o a sus mujeres, maridos… cuando se ofrecieron hoteles (bastante más tarde, de lo que nos hubiese gustado para proteger a los que convivían con nosotros), hubo compañeros que decidieron no ver a sus familias el tiempo que fuese preciso para evitar el riesgo de contagiarles.

Teníamos que ser solidarios, con los nuestros y con los demás; y así se hizo.

Empezamos a tener noticias de que algunos compañeros nuestros estaban falleciendo por COVID, somos vulnerables; tod@s.

Yo, me contagié en el mes de marzo; una fiebre elevada de 41 grados junto con una tos importante, era el principio de 29 largos días de confinamiento y tener que dejar a los pacientes y compañeros sin poder ayudarles. Mi P.C.R. fue positiva, pues sí estaba enferma con el COVID.

Pasé de vivir el intenso trabajo a tener que descansar, no podía salir a la calle para nada y no tenía compra de alimentos, papel higiénico… porque había estado trabajando y no había podido salir al supermercado.

Gracias a mis vecinos, vuelvo a la solidaridad de las personas, no me faltó nada, es más me sobró comida, artículos de aseo personal….

Se ofrecían a traerme todo lo que les decía y algo más, por si acaso no se lo había pedido; hasta me hicieron la comida unos días; me la dejaban en la puerta y después abría y la cogía. Eso es SOLIDARIDAD, todos los días llamaban para saber mi evolución preocupados por mí. Se habían invertido los papeles, ahora la que necesitaba cuidados y los recibía era yo.

En mi casa, no tengo terraza y vivo en un piso interior; me dio tiempo a valorar la situación, desde el otro lado, como paciente, necesitando de los demás y agradecida a tener unos medios, veía la situación de otras personas, en otros países que no podían tener esos cuidados. Me sentía privilegiada.

Y llegó la PASCUA., tuve tiempo para estar cerca de EL, de Jesús, aceptar una cruz que a pesar de estar enferma sabía que no era nada comparable, pero me sentí más cerca de EL, aceptando lo que pasaba.

Compartimos la PASCUA, guiadas por Magdalena y Carmen, a través de medios telemáticos. Me sentí muy cerca de Jesús, tuve más tiempo para estar con EL en la intimidad; lloré con EL, no le deje solo esta vez, Oré, mucho más que en otras ocasiones, ¡¡¡ qué grande eres ¡¡¡ que cerca estás, sólo tenemos que escuchar. Este tiempo, el silencio, la oración; compartiendo con mi comunidad SFCC; agradecida, muy agradecida RESUCITAR a este mundo, en nuestro día a día, siendo solidarios, ayudando, preocupándoos de los demás, cuidando nuestra casa común, la Pachamama.

Pertenecer a la comunidad SFCC me hacía sentirme acompañada, más fuerte orando e incluso físicamente; es curioso cómo sin llegar a tener un contacto personal físico, te encuentras muy cerca. Como médico creo que debe ser que las endorfinas permanecen más en el espacio intersináptico neuronal (bueno no puedo evitar el análisis científico). Vaya la oración común: que importante esa sinergia de tod@s, esa energía común que fluye desde nosotr@s para tod@s. (ALL for ALL).

Me fui mejorando y regresé al trabajo, ahora si cabe aún más motivada, renacida con el espíritu nuevo, con fuerza para seguir adelante, ayudando a los enfermos, sabiendo que nos apoyan con sus aplausos para mostrar su agradecimiento, utilizando las mascarillas, no viendo a sus seres queridos para no contagiarles; pensando en los demás.

De lo malo (la pandemia), hemos sacado actitudes positivas (solidaridad, agradecimiento, reflexión); ésta es la grandeza de nuestro espíritu.

Ahora, continuamos trabajando con ilusión, renovando cada día nuestros conocimientos y estudio; sabiendo que entre tod@s podremos conseguirlo; confiando como lo hizo Jesús en Abba; con la fuerza que nos infunde la Ruah: ADELANTE.

Lidia Casado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las visitas especiales de Agosto

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scenic-view-of-night-sky-with-stars-1487009 Shannon Christie

 

¿Te gusta tener visitas? ¿Prefieres visitas sorpresa o programadas? Igual te sorprende el título pero en verano ¿quién se libra? ¿quién no lo busca?

Muchos de los que vais a leer estas líneas sabéis, por nuestros escritos, que tenemos dos grandes amores: el Amor-el Todo en Todo y el Universo-el Cosmos-nuestro Planeta.

Es maravilloso descubrir que todo es Uno, es decir, que en la realidad objetiva no hay diferencias ni separación, pero sí en la subjetiva, en como percibimos esa realidad y ese todo.

Pues bien, estos días la familia cósmica tenemos visita. Es una visita especial, programada y absolutamente hermosa, fascinante. Nos visitan nuestras primas las estrellas, las del firmamento, “las perseidas”.

La noche del 12 al 13 de Agosto, justo cuando la luna casi llena se retire, sobre las 5 de la mañana, el cielo no contaminado ni artificialmente iluminado, ni nublado, nos ofrecerá un espectáculo indescriptible.

Algo así como que legiones de estrellas fugaces van a danzar y saltar para nosotr@s. Su manera de acercarse, de hacernos sus guiños, de mostrarnos un pedacito de universo, no puede ser más que reconocido y agradecido y también oportuno.

Se les llama “perseidas”, popularmente conocidas como lágrimas de San Lorenzo. Son unas lluvias de meteoros de actividad alta. Esa noche la Tierra cruza la órbita de un cometa cuyas partículas suspendidas se ponen incandescentes por la fricción al entrar en la atmósfera a más de 200.000 kms por hora y producen así las estrellas fugaces. (Para más información consulta internet, merece la pena).

Os invitamos a a acoger esa belleza como una visita “fugaz” pero no por ello menos “estrella”. La madre Tierra en todo su esplendor nos regala unas chispas de vida y belleza para activar lo mejor y más bello de nosotr@s. Para activar nuestro rincón contemplativo nutriendo así nuestra creatividad. ¡Cuánto se necesita!

Much@s tenemos la suerte de estar de vacaciones en esas fechas, luego tenemos más flexibilidad de horarios. Es una hora en que muchos de nuestros jóvenes, tal vez, llegarán a casa a estas horas de la madrugada. Ellos son capaces de pasar la noche en vela buscando…¿y nosotros, somos capaces de madrugar un día?

Os proponemos esperarles despiertos y sonrientes e invitarles a “contemplar el espectáculo alternativo” al botellón, la droga y al sexo fácil. Hoy recibía una tristísima noticia, muchos de nuestros jóvenes, en sus múltiples chats, se dicen buenos días y comunican frecuentísimamente con pornografía explícita, donde el cuerpo de la mujer sigue siendo objeto de su obscena contemplación y abuso. ¡Cómo no va a haber violaciones y asesinatos si no cambiamos esa cultura! Pensaréis que soy ingenua. Os aseguro que no. Si tuvieran otras cosas excitantes y placenteras se aficionarían también. El secreto está en la oferta.

Si educamos en la belleza, en la contemplación de la naturaleza, en el respeto a todo porque todo es sagrado, estamos educando para la Vida, para la Bondad, para el respeto, para una sociedad mejor que la nuestra. Ellos merecen disculpas porque les dejamos un planeta enfermo de muerte. Y unas costumbres posesivas enfermizas que necesitan transformación.

Tal vez la visita de las primas Perseidas consiga unirnos en un WOW extasiado ante tanta belleza y generosidad del Universo. Este no sólo no nos reprocha sus profundas heridas, sino que nos sigue regalando de lo que “es” en abundancia, porque es a fuerza de amor y regalo que todo sana.

Tiempo de verano, tiempo de tener más tiempo. Tal vez de reflexionar en un próximo curso donde priorizar el ser por encima del hacer. Y sobre todo ser selectivos en aquello que leemos, estudiamos, decimos, chateamos, oramos…

Pronto os ofreceremos nuestra trabajada propuesta, compuesta de nuestros dos amores, y que deseamos compartir con quien esté dispuesto a dejarse cambiar por la belleza, la realidad, la justicia con Todo y tod@s.

Feliz final de verano. Acogemos ideas y propuestas. Cada idea es un regalo de la Ruah para nuestro momento. Por ello, si no tienes miedo a que la belleza te inunde, déjate bautizar por la lluvia de estrellas…y… ¡a ver venir! ¡Hay tanto por descubrir!

Magda Bennásar Oliver , sfcc

El regusto del Encuentro vivido en Haro (La Rioja)

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“En mi oración personal siempre tengo imágenes que me ayudan a expresar mejor lo que vivo y siento. Toda expresión artística me acerca a la belleza del universo y en todo él, encuentro motivos para amar.

La oración de Jesús al Padre, en la que se basa el carisma de las SFCC “…que todo sea uno…” me trae siempre la imagen que os muestro:

En primer lugar, un cuerpo desnudo que después de recoger todo lo creado, se eleva para depositar todo sin distinción, incluso él mismo, en las manos del Padre. Es un cuerpo sin corona ni túnica, en el que podemos identificar a Jesús, pero en el que podemos identificarnos fácilmente cualquiera de nosotros. Si observamos, no deja nada fuera solo queda vacío, oscuridad y la nada, porque ni Jesús ni nosotros somos quién para juzgar.

En segundo lugar, rodeadas de manos y brazos, todas las criaturas, todo lo creado, el universo entero, todo volviendo a Él. 

En tercer lugar, unas manos grandes, abiertas, que reciben y acogen toda la creación depositada en sus manos. Manos que dan y acogen la vida. Como padre que soy, esta imagen de un padre o madre, siempre con las manos abiertas, sin reproches y llenas de misericordia para recibir las cosas del hijo, me conmueven y me conectan con Él.

Sólo espero que este sencillo dibujo os lleve a contemplar todo lo bello que hay alrededor, como lugar privilegiado de la manifestación de su amor por nosotros.”

Han sido muchas cosas las vividas y sentidas en este encuentro pasado en Haro. En primer lugar, ver el cuerpo y el universo con toda su belleza como lugar privilegiado de manifestación del amor de Dios; después las figuras de la mujer encorvada, las parteras y María Magdalena, me han ayudado mucho a verme como ellas: a veces encorvado y sin mirar de frente al amigo, mujeres que se arriesgan y dan todo por traer la vida, y la hermana M. Magdalena que entra en llanto ante el sepulcro por haber olvidado la promesa de su amado: que resucitaría.

Como os decía mi llamada viene de lejos, y aunque siempre me he mantenido fiel, mi respuesta no ha sido lo confiada y apasionada que merecía su llamada.

Me he vuelto a ver parte pequeña e insignificante del universo, único e irrepetible, imprescindible para mantener el equilibrio en mi entorno, pero rodeado de su presencia constante en todo.

Se que me eligió como soy, con mis debilidades y también con todos mis dones. Me ha vuelto a mirar de frente como un amigo y a decirme que confía en mí. Espera que goce de su presencia viviendo su amistad y muestre mi talla para servir a los demás. Llama constantemente a mi puerta, quiere convertir mi agua en vino. El es la fiesta. Su llegada siempre me sorprende. Necesito dejarme invadir por Él.

Qué importante es estar atento a todo lo que acontece y se manifiesta en mi vida. Si mis ojos, mis manos, mis oídos, mi olfato, mi gusto, no están atentos me perderé muchas de sus manifestaciones. Me he vuelto a preguntar ¿cómo utilizo yo mis manos y todos mis sentidos para descubrirle y dar testimonio de su Vida y de lo que yo vivo en Él? ¿No le descubrimos cerca al agarrar una mano amiga, al escuchar una palabra agradable, una mirada de paz, un abrazo sentido, un beso…? Mi ego crece y le gusta más rodearse de palabras, gestos y signos grandilocuentes.

He vuelto a ver claro cómo Él me amó primero. Me eligió y me amó sin pedir nada a cambio. Un amor incondicional. ¿Cómo no llorar cuando observo mis fallos constantes? Me pide una relación constante de amistad íntima y lo está esperando de mí. Quiere, espera que me haga como Él. Que yo sea su imagen en mi momento y en mi lugar entre los hermanos. ¿Y qué mejor que mostrando mi talla y todos los dones que me ha dado?

Soy expresión de amor de Dios en el mundo y así he de ser en toda mi vida, hasta que vuelva a ser otra vez parte de la materia que me constituyó.

 

Angel Santamaría

Casado, padre de tres hijos, caminando como “inquirer” con SFCC y siempre en escucha de la Ruah

El Espíritu abre caminos

No es fácil encontrar matrimonios de menos de 50 entusiasmados por seguir a Jesús en pareja, y desde un carisma que les da cancha, fortaleza, asertividad, apoyo.

Cuando Kika se puso en contacto con nosotras “supimos” que algo se estaba iniciando en España, en un momento no fácil para los creyentes.

Nosotras, como hemos compartido en otras ocasiones, descubrimos SFCC online.  Fue un momento de revivir un pequeño Pentecostés cuando poco a poco se nos abrían puertas y se nos caían de golpe, condicionamientos canónicos. Una comunidad ecuménica fundada por una mujer religiosa oyente en las sesiones del Concilio. Las primeras fueron mujeres, algunas todavía viven, que supieron transmitir en sus textos, una libertad total para que la persona siguiera el Evangelio con madurez y sin seguir a grandes fundadores. Sólo estos últimos meses hemos visto caerse a fundadores de comunidades punteras postconciliares: en todas, un mismo veneno, el abuso.

Qué gran libertad la del Espíritu que abre caminos y empuja desde atrás para que el camino sea menos difícil, para que cada persona como individuo y en comunidad, crezca y colabore desde sus dones y carismas propios en la construcción del Reino.

Aquí os dejo con Kika y Juanjo. Un matrimonio y dos testimonios. Les agradecemos profundamente su experiencia y su presencia en SFCC.

Mi camino en SFCC

Como dice el salmista “Los caminos de Dios son inescrutables”.

Y esos caminos pueden ser la lectura de un artículo en una web. Es lo que me ocurrió el pasado mes de septiembre. El artículo se titulaba “Del silencio habitado… a los caminos”, en él, Magdalena explicaba quién era Lillana Kopp y el movimiento  SFCC (Sisters  For Christian Community- Hermanas Para la Comunidad Cristiana)  por ella fundado. Me caló hondo e hice algo inusual: me puse en contacto con Carmen y Magda para expresarles mi sintonía y… ese fue el primer paso de un camino inescrutable… pero que no recorro sola, me acompañan mi marido y un maravilloso grupo de Inquirers (personas que hacen  el proceso de conocer la comunidad), siempre bajo la atenta mirada de nuestras hermanas Magdalena y Carmen.

El carisma, el perfil SFCC, me resultaba muy atractivo. Me sentía reconocida en esas mujeres valientes, rompedoras, inquietas, empoderadas por la Ruah, místicas, activas, actuales, abiertas, ecuménicas… Pero lo que más me llamó la atención de SFCC fue que está abierto a matrimonios. No es un movimiento exclusivamente para religiosos/as. Esto era toda una novedad. Me sentía invitada, podía tener mi lugar, “a pesar de” mi condición de casada, podía profesar los votos de Escucha, Amor incondicional y Servicio, adaptados a mi estado.

SFCC es toda una revolución, que nuestro mundo actual necesita urgentemente. Pone fin a un proceso personal y en pareja, de quejas, malestar, decepciones, sumisiones a unas estructuras eclesiales patriarcales e inmovilistas. Es tiempo de la Ruah, de la frescura, de la simplicidad, de abrir surcos paralelos, crear islas verdes, refugios seguros…

¿Cómo se hace esto? ¿Cómo vivo mi estado de casada, dentro de SFCC?

Da vértigo pensar que los miembros de SFCC no tienen la seguridad de unas “normas o estatutos” que dicen a cada uno lo que tiene que hacer… o que SFCC no es como otras comunidades o grupos dónde una se siente calentita participando en las múltiples actividades, celebraciones, reuniones que se le ofrecen.

No. SFCC son odres nuevos, para un vino nuevo.

En SFCC tengo que vivir empoderada. En total apertura a la Ruah que es la que me susurra, empuja… para que sea fiel al carisma de SFCC, y viva la escucha, el amor y el servicio en mi familia (hijos, pareja, sobrinos, hermanos..) y en los círculos en los que me muevo.

Pero también siento que debo traspasar estos círculos cercanos de familia y amigos y dar a conocer la misión de SFCC “Que todos sean uno” a todo el mundo.

Kika Bonet

MI EXPERIENCIA DE PAREJA EN SFCC

Cuando yo comencé mi camino de pareja con Kika, supe que teníamos un proyecto de vida en común cuyo fundamento era la fe, el deseo de crecer y volar juntos espiritualmente. Considero que somos una pareja inquieta, buscadora, inconformista con deseos de realización plena, y por ello nos hemos aventurado a salir de nuestra zona de confort, a vivir en el constante cambio, a dejarnos llevar por el Espíritu (Ruah).

Después de casi 22 años de matrimonio, y tras algunos años de “diáspora” con nuestra iglesia institucional, de repente, como un regalo de Dios, aparece en nuestras vidas el carisma de SFCC. La pregunta sería, ¿qué aporta SFCC a mi vida de pareja?, o bien ¿cómo vivo mi vida de pareja dentro de este nuevo carisma? Para responder a estas preguntas preciso una vez más tratar de que la mente y el corazón estén alineados y que vibren al unísono.

Como pareja, yo creo que hemos encontrado en SFCC un “suelo”, una base, una comunidad donde compartir nuestra fe, una fe libre, sin ataduras, sin cumplimientos. Se trata de un camino abierto que da respuesta a los signos de los tiempos tratando de ser fieles al susurro de la Ruah. Una comunidad que nos acoge y nos acompaña en nuestro estado de pareja animándonos a ser, a dar fruto, a volar. Y para ello, como estamos haciendo en esta primera etapa, es necesario identificar nuestros talentos, nuestro “humus”, quiénes somos, para desde ahí compartir el amor incondicional. Ese amor incondicional en nuestra vida de pareja es un camino constante de crecimiento plagado de momentos de crisis que al superarlos se han transformado en aprendizaje, sabiduría y amor.

Los tres consejos de obediencia, castidad y pobreza que se nos proponen son un verdadero regalo ejercitarlos en la vida de pareja como escucha, amor incondicional y servicio. Para mí está suponiendo un cambio de paradigma también en mi relación, dado que todo ello lleva implícito el pasar de la sumisión al empoderamiento en pro de una mayor autenticidad y sustituyendo el servilismo por el servicio. Pero no puedo olvidar el que para mí quizá sea el consejo o valor más importante, que no es otro que el de la escucha.

La escucha me exige en primer lugar, parar y escucharme. No se trata de decir lo que tú quieras, se trata de tenerme en cuenta y tener de este modo mi propio criterio. Sí, tengo que escuchar la voz de la Ruah en lo más profundo de mi ser para descubrir quién soy, mis talentos, mi misión. A partir de ahí seré capaz de compartir LO QUE SOY, porque de no ser así, seguiré atrapado en mis necesidades y apegos, otros planes o voces ajenas a lo que en realidad Dios espera de mí. Y esta estructura, con el paso del tiempo provoca cansancio y desgaste en el día a día. Por todo ello, puedo afirmar que cuando no me tengo en cuenta y no me escucho, la relación se resiente y no es auténtica.

El amor incondicional exige un equilibrio entre el dar y el recibir y por supuesto experimentar personalmente ese amor previamente en uno mismo. Proyectamos lo que somos y vivimos en nuestro interior. Está claro que tengo que abrazar a mi mujer con sus valores y defectos, pero eso no será posible si yo primero no me acepto y abrazo a mí mismo. Solo así, seré capaz de compartir y amar incondicionalmente. Por supuesto, el amor incondicional conlleva acompañarse mutuamente en un camino de crecimiento mutuo donde afloran miedos, bloqueos, limitaciones y también talentos, virtudes y potencialidades.

Otro de los aspectos que quiero destacar de este carisma de SFCC es el respeto que hemos experimentado. Y debo confesar que cuando hay respeto uno se siente mucho más libre, libre para pensar, sentir, expresar y compartir este camino en pareja porque no hay imposiciones ni normas que cumplir. Veo profética y fundamental esa propuesta constante a escuchar y dejarse llevar por la Ruah, por el Espíritu que “todo lo hace nuevo”. Y aunque parezca un tanto caótico este planteamiento, en el fondo es el más evangélico. En el fondo, se trata de confiar, confiar en Dios, un Dios Amor que todo lo hace bueno y especialmente a la criatura que ha creado a su imagen, la persona humana. También desde aquí entiendo yo la relación con mi mujer, se trata de un acto de confianza, de una atención constante, diaria, que como los buenos guisos exigen mucho arte, cariño, paciencia, pero sobretodo mucho amor.

Finalmente, quiero concluir esta reflexión haciendo alusión al fin de nuestra comunidad que no es otro que buscar la unidad: “Que todos sean uno como tú y yo somos uno” (Jn.17,21). Este es uno de los mayores deseos de los matrimonios cristianos, pero tanto Kika como yo creemos que esa unidad nunca se alcanzará si no se vive primero en uno mismo. Nosotros solemos decir que somos naranjas enteras y no medias naranjas que necesitamos complementarnos. Creemos que para cada uno Dios tiene pensado un proyecto de vida, una misión y lo ideal es compartir juntos ese camino de realización personal y desde ahí realizar juntos ese proyecto de unidad, donde ambos nos sumamos y logramos ser nuestra mejor versión.

Juanjo Silvestre

Magda Bennásar, sfcc