¿Por qué revelación?

Photo by Pixabay on Pexels.com

Después de que todo el montaje navideño termina es, tal vez, el momento de recuperar el sentido de lo que hemos celebrado y de lo que se nos ha comunicado.
Es muy propio de nuestra cultura griega buscar en el léxico algún término para explicar o describir lo vivido. Y muchas veces decimos: no encuentro la palabra, no sé como explicarlo…y no coincide siempre con grandes experiencias pero sí con experiencias reveladoras que quiere decir desveladoras de algo que antes estaba velado u opaco y que despacio se me presenta más claro o más diáfano.

Todo eso se resume en el corazón creyente, buscador, con un término proveniente del griego “epifanía”: revelación, manifestación. Navidad no es una fiesta familiar, así la hemos convertido quitándole mucho de su sentido propio y profundo en detrimento de nuestra fe. No porque una celebración familiar sea mala, Dios me libre, sino porque no es el significado propio y todo el montaje alrededor de familia, regalos, comidas, de encuentros y desencuentros muchas veces vela más que desvelar su sentido auténtico.

Y digo en detrimento de nuestra fe porque la comunidad cristiana nos pone delante de nuestros sentidos un montaje si queréis, muy distinto, y al no tener tiempo ni tal vez herramientas para desbrozarlo, se pasa, una vez más y seguimos corriendo buscando sentido, dejando atrás un reguero de contenidos, de manifestaciones, de epifanías sin recoger. Eran, son, el regalo del mismísimo Dios a ti, a tu familia, a la comunidad, al Universo.

En lenguaje simbólico bíblico una revelación es una estrella, es decir, una manifestación de Dios, es como una luz sesgada o indirecta que pasa a través de lo común y ordinario de nuestra vida.

Navidad, epifanía son momentos en nuestra vida en que se nos hace un poco de luz
sobre el significado de todo, que tal vez seguimos sin entender pero empezamos a
comprender a intuir a acoger en nuestro interior.

Puede ocurrir a través de alguien que “me escucha” o alguien que nos valora y
acompaña, o alguien que con su vida, con su proyecto trae esperanza a la mía. Tal vez una circunstancia no buscada…Puede ser un encuentro con el Dios del silencio que nos habita y acompaña en la noche y de pronto su Palabra, su Presencia tenue me regala paz, renueva mi confianza, aunque siga sin entender en la noche. Es algo así eso de la estrella, como decimos “estrella fugaz”…sólo quien está atento y despierto la percibe, la siente, la ve.

Es propia en este momento de la reflexión la pregunta ¿quién o qué ha sido estrella,
revelación en mi vida, en este año que estamos despidiendo, mientras el otro empuja con ganas y con vida nueva para los despiertos?.
La conclusión sería, si algo, alguien…ha traído luz, es Dios quien te habla a través de
ello o ell@s. No dejes que sea fugaz. Es la ruta que te indica por donde ir, por donde
llegar.

Nuestra historia de salvación está llena de personas que a la luz de lo normal son
diferentes. Son mujeres y hombres que acogen en sueños o despiertos esas delicadas luces que sólo el Dios del amor puede regalar con esa delicadeza. Ella no busca deslumbrar ni interferir en tus grandes planes y proyectos. Por eso luz sesgada, tímida e indirecta porque respeta que nosotros decidamos. El amor no impone, espera.

Eso sí, si algo o alguien ha sido luz, prioriza, no lo dejes, es tu luz para tu camino. Este es el regalo de Reyes y también el nuestro, de nuestra pequeña comunidad.
Si te sirve nosotras intentamos ese camino y no digo que sea fácil pero es liberador y gozoso, acompañado de nubarrones pero siempre, siempre hay experiencias, personas, que son lámpara, por lo menos para ese tramo del camino de nuestra vida.

No se trata de propósitos, se trata de seguir la luz que el corazón inteligente te insinúa.

Magda Bennásar Oliver, sfcc

¡GRACIAS ABBA! TU PALABRA ME DEVUELVE LA VIDA

Photo by Taryn Elliott on Pexels.com

Reconozco que necesito agradecer que este confinamiento de  más de nueve meses, haya sido y sea tiempo de Dios: kairós.

He visto como se multiplicaban las palabras que escuchábamos en el silencio, a través de personas y medios que hacen suya la misión de comunicar.

Empezaré por lo último. Día 27 de Diciembre unas 30 personas iniciábamos un proceso de dejarnos invadir por el Amor, con el antiguo método actualizado de Lectura Orante de la Palabra.

Hoy es el quinto día, y no puedo más que dar gracias. Me está llevando a un encuentro renovado, cálido y vivo con el Abba de Jesús, que hace mucho descubrí era también el mío. Esa experiencia, que recorre cada texto, hoy se me renueva e invita a revivirla para que todo reverdezca, sobre todo en medio de la dificultad.

¿Será por eso, porque la Ruah anda libre por casa, que la institución de nuevo nos da zarpazo?

Si es así, bendito zarpazo, que es peor que la pandemia, porque no tiene vacuna. Pido por ellos, Abba, porque son tuyos, y aunque no los entiendo, son mis hermanos. Parece que son de los que se quieren quedar con la herencia de todos, pero hay algo que no pueden ni rozar, la experiencia de Amor, de Abba, de Vida que aumenta y crece en la dificultad.

Es a esa institución a la que amo, y por ello me duele su cáncer, a la que quiero dar las gracias, porque no me permite dormirme y ver su caducidad hace que me ponga las pilas para alimentar a las personas que encuentro en los márgenes. Me resulta apabullante su mortecino actuar, su clericalismo repelente y sus poderíos enfermizos, pero yo no soy ninguna santa para juzgar a nadie. Simplemente me duele.

Y hoy quiero agradecer y apoyar a los que no se dejan comer por el sistema. A los que andan despiertos y proféticos.

Cuando de madrugada entro en el silencio de Dios, en mi casa, con la vela encendida y una mantita que me arropa, me siento afortunada y privilegiada.

Y luego, me adentro en la Palabra, con dulzura, despacio y dejo que el Espíritu elija su palabra para mí. Es una sensación de tenerlo todo, de que estoy en casa. Lo que me ocupa el corazón y la mente es pensar cómo podría compartir con más personas dónde está el tesoro…

Y ¿qué estoy escuchando estos días? :el susurro me indica dos actitudes que me dan mucha paz: “Espera y Escucha”.  

Espera, es decir, deja de trajinar y leer y… ¡Espera!  Espera que sea Dios quien te susurre su Palabra, dejemos de estar ocupando siempre el centro incluso cuando oramos, porque parece que nos distraemos si no le hablamos de nosotros a Dios. Si es así, pronto lo dejaremos porque eso no era orar.

Quien ha orado alguna vez, quien le ha percibido cerca, sabe dónde ir a retomar la experiencia, sabe dónde se quedó y si es inteligente volverá a empezar, sabiendo que ha pasado un tiempo y que posiblemente necesite un apoyo.

Este es el apoyo que este proceso nos ofrece: un acompañamiento paso a paso para llegar a Escuchar. Oír es fácil. Escuchar es de sabios.

Y aquí estamos, la comunidad virtual, para compartir, discernir, escuchar y esperar contigo la Luz.

Podéis empezar cuando queráis, acompañamos a quien nos lo pida. Si la matrícula es un impedimento dilo, te aseguro que no eres el único, aporta la mitad o lo que puedas o nada. ¡Cómo vas a dejar de responder a esta llamada por un poco de dinero! Pero si puedes, colabora, facilita que otros puedan hacerlo.

Y deseo terminar agradeciendo especialmente a las personas que hacéis posible que las cosas se sepan: Fe Adulta, Eclesalia, Eukleria , sois, junto con nuestra web: espiritualidadintegradoracristiana.es,   ángeles que para nosotras habéis acercado a miles de personas el mensaje.

No sois un blog, sois Inma y familia de Fe Adulta. César y familia de Eclesalia, Maite y Ana de Eukleria y Carmen que escondidamente mete horas de ingenio y paciencia para llevar y actualizar nuestra web. Gracias a tod@s. Sois una bendición. Vuestra gratuidad es una prueba más de la huella del Abba en vuestras vidas.

Por último agradezco a todas las personas que os fiais de nosotras, que os abrís a nuevos retos, que nos incitáis a ofrecer más y mejor…sois incansables y agotadores pero sin vosotr@s nuestra vida sería como un hogar sin chispa.

Y a tod@s aquell@s que participáis directamente de procesos…Gracias por estar ahí. Sois incansables e insaciables, pero os queremos así.

Ojalá que 2021 sea kairós para todos, es mi petición al Abba de Jesús y nuestro.

Magda  Bennásar,sfcc  

El bien-decir de Dios es creador y protector

En la Biblia, “bendecir” se emplea en dos sentidos: en primer lugar, Dios bendice al ser humano dándole la vida, la fecundidad, el éxito. Después, a su vez, éste bendice a Dios por la gracia de sus dones, le da las gracias. La palabra «bendecir» procede del verbo latino bene-dicere, «decir bien».

En la primera lectura de hoy esa bendición es todavía más explícita:

 Dios nos aconseja que pidamos no sólo la bendición sino también su  protección

Nada es más propio de un padre y de una madre que el proteger. Ellos, no sólo comunican la vida sino que acompañan la vida del retoño en todo momento: cuidándolo, aconsejándole, enseñándole…sobre todo con el ejemplo de sus propias vidas.

En algunos países de Latinoamérica todavía se guarda una bonita costumbre de “pedir la bendición” a uno de los progenitores, antes de salir de casa y al irse a dormir… “Padre, madre, bendición”-dicen-y se colocan a sus pies, agachan la cabeza y esperan esa  oración con la mano extendida sobre su cabeza, que es un gesto de la bendición misma de Dios.

¿Pedimos entonces una protección para que nada malo nos ocurra? ¿Y qué pasa cuando están ocurriendo tantas cosas malas como la pandemia, los desastres naturales, las guerras con todas sus consecuencias?

La imagen de un Dios “intervencionista” que todo lo ve, que todo lo juzga y a quien debemos implorar todavía está presente en algunos ambientes y si nos descuidamos nos atrapa a nosotrxs también. Dios no nos envía calamidades para que cambiemos de actitud; nosotrxs nos buscamos nuestra propia ruina cuando pisoteamos a los demás pensando sólo en nuestro propio bienestar.

El problema de entender la bendición de Dios como el éxito, la abundancia, el progreso es que quien no participa de estos bienes puede ser considerado como objeto de maldición; esa imagen que nos presentaron en el catecismo de un Dios que premia a los buenos y castiga a los malos.

Nuestras decisiones, nuestras opciones y también nuestras omisiones van decidiendo el curso de la historia. En este momento tan coyuntural tenemos más información de la que necesitamos para cambiar nuestros estilos de vida para proteger la vida en la Tierra y así cambiar la suerte de los más débiles y desprotegidos.

La bendición, el bien-decir de Dios es creador y protector. Su bien-decir sobre nosotrxs, sobre toda la creación, nos va convirtiendo en criaturas a su imagen y semejanza, pero sólo si nosotrxs lo queremos.

Por eso, en un día como hoy, al comienzo de un nuevo año que quisiéramos que fuera diferente al año pasado, podemos tomar algunas decisiones que nos harán cambiar la perspectiva de los acontecimientos que vayan sucediendo. Por ejemplo: puedo decidir pensar más lo que voy a decir y cómo lo voy a decir para no descalificar al otrx, escuchar más para entender su punto de vista, ben-decir con mi palabra, mis actitudes, mi compromiso; intentar construir más que destruir.

Hoy, primer día del año celebramos esa vida que se nos regala y de una manera especial a María, como madre que no solo gesta y da a luz a Cristo sino que bendice y es bendecida por Dios.

Ella, a través de lo que vive y observa va creciendo en conciencia de su papel en la historia, de la manera de actuar de Dios en su vida: “bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”…, y lo hace “conservando y meditando todas estas cosas en su corazón”. En unas pocas palabras Lucas nos describe la actitud de quien está atenta a los acontecimientos, los escucha, los rumia y actúa en consecuencia.

Una invitación a “ponderar”, a saborear para alcanzar la verdadera sabiduría que no viene de los grandes conocimientos sino de la experiencia de nutrir el misterio en nuestro interior.

Se irá revelando nuestro auténtico yo y más que luchar contra nuestro “ego”, éste irá desapareciendo para dar paso al hijx de Dios que somos.  

El fruto será la paz.

Una paz que  no es sólo ausencia de conflictos interpersonales, familiares, entre países. Tampoco una paz ñoña, una sensación placentera de bienestar. SHALOM, es un deseo mucho más profundo: “que seas una persona completa, acabada” y que eso lo podamos extender a todas las áreas de nuestra vida.

Lo mismo que deseo para mí te lo deseo a ti, y me comprometo a hacer todo lo que esté en mi mano para que lo logremos.

Ese el verdadero “rostro” de Dios. Ojalá lo veamos.

Carmen Notario, SFCC

¡QUE NAZCA LA VIDA!

                                                                        Navidad 2020

  

Foto nuestra: estrella de Belén

Dar a luz es un proceso imparable. Si se detiene o ralentiza, la vida que quiere y debe nacer, corre un alto riesgo.

Cada amanecer me recuerda que somos nosotros, el planeta tierra, quienes desde hace unas horas hemos dado una vuelta entera, visitando el sol, su luz y calor,  desde todos los rincones de la tierra.

Lo que yo veo ahora lo verá California en 9 horas, Boston dentro de 6, Beirut lo vió hace una hora y nueva Zelanda hace 8…  Somos un engranaje indescriptible de conexiones, redes, comunicación sin palabras. Hay una energía, un proceso que da vida a todo, que lo penetra todo, vitalizándolo, dejando que cada ser vivo sea y evolucione según fue preparado por el Amor, para que cada ser sea en plenitud.

Hoy celebramos el nacimiento del Amor. La expresión máxima de madurez humana en un ser que nos recuerda quienes somos. Llevamos seis millones de años caminando sobre este Planeta como seres humanos, y hoy revivimos que el hombre maduro que surgió de ese proceso de mimo de Dios a través de la evolución, Jesús,  pone esa tarea en nuestras manos.

Somos los humanos de hoy quienes emergemos de esa evolución,  cada vez más perfeccionada, como la misma vida de Dios hecha carne en nuestra carne.

Ante ese misterio de Amor, sí, el corazón se arrodilla, y sobre todo, confía.

La pandemia es un aviso de nuestro planeta, de nuestra madre tierra. Así no, nos está diciendo, ya muy alto y claro. Nos lo viene diciendo de mil maneras hace un montón de años. ¿Recordáis?

Yo hoy, día de Nochebuena, me pregunto, después de orar y hablar de gestaciones, ¿qué está emergiendo de mí, de nosotr@s?

Quisiéramos acompañar a las personas que sentís vértigo ante un cambio de paradigma. A las personas que por dentro andáis como refugiad@s, en pateras frágiles sobre un océano desconocido, porque lo nuevo inquieta y al no controlar, podemos agarrarnos al primer poste y amarrar la patera. Y finalizar el viaje.

Pero si queremos que deje de haber pateras reales, y muertes y éxodos dolorosísimos, es necesario que dejemos nacer la Vida.

A lo que se nos invita es a evolucionar, a madurar, a ser libres de instituciones cuando sea necesario, para que como nos indican los relatos bíblicos de estos días, podamos salir a los márgenes y dar Vida en nuestras cuevas, y seguir nuestra estrella. 

¿Cómo materializamos nosotras el acompañamiento en este proceso?

Desde nuestra web y Blog intentamos dar lo mejor de nosotras en un compromiso gratuito de contenidos actualizados, corriendo nosotras con todo el trabajo, gastos, creatividad, estudio…es pobre y limitado, pero somos dos y somos lo que somos.

Desde Julio y debido a la pandemia hemos empezado a ofrecer retiros y cursos online, pidiendo una pequeña matrícula, que tiene un objetivo: que se valore un trabajo de horas infinitas de estudio y plasmación a través de lo que nosotras podemos ofrecer: confección de la web, mantenimiento del Blog, fotografía y traducción, además de Formación de aquellas personas interesadas en conocer nuestra comunidad, con todo un proceso elaborado, mimado y gratuito de acompañamiento con respeto y dedicación.  

Hoy te invitamos a empoderar tu interioridad a través de este curso online sobre la Lectura orante de la Palabra.

Es la Palabra que se hace carne en ti y en mí cada día, hasta que el Señor nos regale tiempo de vida. Por nuestra parte lo consideramos nuestra aportación a este Tiempo de Dios.

Es una herramienta que te ayudará a dialogar con Dios, a conocerte y a crear comunidad, con todo un proceso de cambio de mirada que nos hará ver al planeta y a nuestros hermanos desde la Mirada del Humano evolucionado por el Amor, Jesús, el Cristo.

Si te animas ponte en contacto. No temas, como dice el ángel, todo es Don.

Sabes que puedes hacerlo a tu ritmo. Y que aquí nos tienes para acompañarte.

FELIZ TIEMPO DE DIOS

Espiritualidad Integradora Cristiana: Carmen y Magda

PD La descripción la tenéis en la entrada anterior: Curso sobre la lectura orante de la Biblia

Curso acompañado sobre la lectura orante de la Palabra, base de la oración afectiva

Se puede empezar en cualquier momento

Faro de Portocolom, Mallorca

A raíz del retiro de comienzo de Adviento, ha surgido de un grupo la necesidad de tener unas bases teológicas sólidas que estén de acuerdo con el nuevo paradigma. Hace ya muchos años que muchas personas hacen teología desde las realidades acuciantes de injusticia, desde la perspectiva de género, desde distintas realidades culturales, raciales…

Estamos viviendo un tiempo de cambio radical en lo que respecta al diálogo con la ciencia, con la realidad de nuestro planeta tierra y nuestro papel no sólo con respecto al cuidado, sino nuestra conciencia de que somos el producto de la evolución de esa tierra a la que estamos maltratando.

Desde nuestra experiencia sabemos que la profundización teológica es muy importante, pero para que tenga una incidencia real en nuestras vidas tiene que ir acompañada de una vida de oración por la que oramos lo que vivimos y vivimos lo que oramos.

El saber puede “engordar” nuestro ego, y si no va acompañado de una interiorización y una conversión constante al evangelio, no ayuda a una nueva manera de crear reino.

Me venía a la mente la comparación de nuestras vidas con una puerta de madera preciosa. Tiene ya unos cuantos años y para conservarla le “hemos dado de todo”, barniz, pinturas, una capa y otra…

Leemos mucho, escuchamos a mucha gente, y la puerta tiene buen aspecto porque en cuanto vemos que se pela por algún lado la volvemos a cubrir…Sin embargo si todo eso que leemos de otr@s no lo personalizamos nos llegamos a hacer dependientes de los demás, como personas que no llegan a madurar, frustrados de no conseguir nuestra verdadera talla. En lugar de crecer nos empequeñecemos porque admirando a los demás no caemos en la cuenta de nuestras capacidades.

¿Y si lijáramos la puerta completamente y viéramos cómo está de verdad? Eso es, como era en su origen, como cuando la hizo el carpintero.

Nunca se tendría que haber separado la teología de la espiritualidad y sin embargo poca gente combina las dos en un sano equilibrio. La teología en sí no te proporciona esa experiencia fundante que te ayuda a ver la vida desde la confianza, el abandono, el amor. Por otro lado, la oración se enriquece y la vida  se profundiza cuando va acompañada de una teología que abre la Palabra y que explica cada aspecto de la vida de fe.

Basándonos en la lectura orante de la Palabra, (Lectio Divina) de Thomas Keating, os queremos ofrecer  unas semanas de acompañamiento personalizado en las que:

-ofreceremos un texto bíblico

– un texto corto que ayude con esa lectura

-y os animamos a que escribáis vuestra oración-reflexión

No pasa nada si un día no la podéis hacer. Como cada persona lleva su ritmo lo importante es que se vaya haciendo rutina en la medida de lo posible.

Lo que os pedimos es que una vez a la semana os pongáis en contacto para compartir con nosotras cómo os va y preguntar si tenéis alguna pega o dificultad; puede ser por correo electrónico o por teléfono, lo que prefiráis.

EL PROCESO SERÁ DE CINCO SEMANAS Y CADA PERSONA PUEDE EMPEZAR CUANDO LE VAYA MEJOR.

Este rato diario de oración puede estar precedido de un tiempo de Oración Centrante en la que preparamos con una actitud de apertura y consentimiento la acción de la Ruah en ese momento y durante todo el día. El silencio nos ayuda a acallar las voces que nos distraen de la atención a la Presencia en mí.

Podríamos empezar el domingo que viene 27 de Diciembre. Si a alguien no le va bien esa fecha nos lo decís.

Si os interesa mandáis un correo para que os vayamos enviando el material. Para este curso de cinco semanas os pedimos una matrícula de 50€.

Al finalizar iniciaremos el curso de Teología actualizada del que hablábamos en días pasados.

Un abrazo fuerte,

Magda y Carmen