Gota a gota

Era un día de primavera cálido y despejado, salí como muchos días, a pesar de lluvias y vientos taciturnos del norte, a caminar por el paseo de la playa. Quería anochecer, pero el sol radiante que sin ninguna nube, sin ninguna niebla, sin ninguna duda, iba bajando majestuoso era la evidencia de que los ciclos naturales terminan, como ese precioso día iba a terminar en pocos minutos, pero volvería con la misma fuerza, el mismo calor, los mismos colores indescriptibles, a las pocas horas, porque en primavera, tiempo de pascua a Pentecostés la noche es cada vez más corta y … Continúa leyendo Gota a gota