Ella en cambio…

                                                            “Y, volviéndose  a la mujer, dijo a Simón: -¿Ves esta mujer? Cuando entré en tu casa, no me diste agua para los pies, ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha secado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró no ha dejado de besarme los pies. Tú no me echaste ungüento en la cabeza; ella, en cambio, … Continúa leyendo Ella en cambio…