Y después de Haro, qué?
Fui al encuentro de este verano en Haro porque tenía mucha hambre y sed de silencio, de interioridad, de encuentros especiales y profundos … sed de Dios. Desde el minuto uno me identifiqué con esta frase: Le buscas? Es que lo tienes. Sentirlo, gozarlo, interiorizarlo día a día fue mucho. Todo invitaba al encuentro: paseos, canciones, charlas, silencio y un grupo de personas muy especiales; buscadoras inquietas todas ellas, que cada día nos desnudábamos un poquillo y compartíamos los guiños que nos había hecho el Espíritu. Lo he vivido todo como una llamada a una nueva relación con Él. Los … Continúa leyendo Y después de Haro, qué?
