QUE TODO SEA UNO III: Y LA PALABRA SE ESTA HACIENDO CARNE
Estaba finalizando el domingo, día de la Resurrección, y como el pueblo judío que se reunía al atardecer del viernes para celebrar su Sabbath, el pueblo de Jesús, el Ungido, nos reunimos el domingo para celebrar la Vida, entre dos luces. Estaban presentes la antigua luz de la tradición: los textos sagrados rumiados, contemplados largamente por un grupo de mujeres y algún varón, que con sencillez, pudor y delicadeza comparten con una sonrisa envidiable (imaginad el típico celebrante sonriendo, inaudito…); y la nueva luz aún en ciernes, del trabajo imparable del Espíritu en el pueblo de Dios hoy. ¿Por qué … Continúa leyendo QUE TODO SEA UNO III: Y LA PALABRA SE ESTA HACIENDO CARNE
