JUBILO/ACION Y CUIDADO DE LA TIERRA

A raíz de la jubilación de varias personas cercanas, me veo sumergida, en el sentido profundo de la palabra: tiempo de júbilo e incógnita, que coincide con Adviento.

¿Por qué? Pues, porque se me ha hecho el regalo de no enfocarme en la palabra retiro – que parece que ya no circulas- para verlo desde una oportunidad para vivir en profundidad.

Me encantaría trasladar lo que se ha escrito en un chat felicitando la jubilación de una amiga. Es interesantísimo, conociendo a las personas ver como nos proyectamos, como yo ahora. Decimos:

-tiempo de descanso y de cuidarte

-tiempo de atender lo acumulado por falta de tiempo

-tiempo de no tomar proyectos nuevos ni nada que suponga esfuerzo por un período largo

-oportunidad de retomar actividades desantendidas por falta de tiempo…

Para mí, es un poco de todo, pero sobretodo, tiempo para vivir en profundidad sin tensión ni horario aquello que bulle en tí, o que ya no bulle porque se le aguó demasiadas veces por falta de atención y ahora, al fin, puedo atender, cuidar, recrear.

Lo cual me lleva al término creatividad. Cuando no nos arrastra la vorágine de la ciudad, del trabajo a golpe de horario y fecha de entrega…puede llegar a emerger de nosotrxs la energía original de la que formamos parte, que es la Creativa.

Comprendo y comparto con artistas y místicas que la noche, el amanecer, cuando todo está en calma y el cerebro más ralentizado por el descando y la meditación, emerge del fondo Fontal de nuestro ser, lo mejor, a veces sólo silencio, otras presencia, otras proyectos para seguir amando, cuidando, co-creando.

Dice el texto del Génesis que el séptimo día Dios descansó.

¿Acaso estaba cansado? La respuesta que me brota como interpretación libre y para mí llena de sentido es que Dios, una vez preparado el escenario con todo lo necesario e imprescindible para una vida plena, en un entorno maravilloso en continua evolución y desarrollo, se retira cuando aparece el ser humano, con sus mismos dones e inteligencia, y le deja espacio.

El Sabath o día de descando judío, es un día de oración y diversión. Cuando los cristianos lo hacemos nuestro, lo llamamos domingo, porque ese primer día de la semana judío, fue el día de la Resurrección, o cuando se descubrió la tumba vacía – según los textos- ya que según el Sabath judío no podían caminar ni ir a la tumba en su día sagrado.

Van en domingo, que es su primer día de la semana. Las primeras, las mujeres, movidas por una pasión de amor, que aún ante la tarea de embalsamar aquel cuerpo amado, ese amor inmortal las impulsaba a correr. Tenían prisa porque amaban, y viene reflejado en su correr a la tumba.

En mi propia experiencia, cuando tengo tiempos largos por delante de poco compromiso de actividades, emerge el deseo de escribir y estar en contacto con la naturaleza y luego, de compartir lo que brota del fondo con personas o en silencio haciendo la comida, leyendo…saboreándolo.

Estoy convencida de que en muchas de nuestras vidas hay talentos no atendidos por las urgencias y porque como hijas del patriarcado, creer que lo nuestro no cuenta, que no tenemos relieve ni mucho que decir.

Y ahora, al fin, tienes tu Sabath, tu tiempo de oración y creatividad, o tu domingo: tiempo de Vida nueva que no está en la tumba de una vejez que la sociedad determina a los x años en que te jubilas, sino en la plenitud de tu tiempo vital, en que muchas de nosotras tenemos prisa, pero no nervios ni tensión, para cuidar del planeta y del todo con los talentos propios.

Hace falta música, pintura, escultura, literatura, espiritualidad con lenguajes nuevos…por ahí entiendo el júbilo de la jubilación, cuando además de visitar a la vecina, y a la persona mayor o enferma, no te conformas y dices: ¿qué planeta les estamos dejando a los más jóvenes? y buscas en tu pasión juvenil, qué dejaste de hacer, de ser, por hacer lo que tenías que hacer y ¡ZAS! das con tu tesoro escondido y después de limpiarte las lágrimas, te pones manos a la obra.

Reconozco que hay cosas que no se pueden recuperar, como por ejemplo, ser bailarina de ballet a los 60s … pero sí casi todo lo demás. Y si puedes no esperes demasiado no sea que el trombo o el virus siguiente se lleve tu tesoro antes de haberlo compartido.

A mí me gustaría que la comunidad que hemos formado fuera un espacio donde todo eso tiene cabida. Me colma de gozo, este Adviento, ver como gota a gota, la Ruah nos regala hermanas y hermanos, deseosos de ser mujeres y hombres de Adviento. Sí, gente joven como María y mayor como las recién jubiladas, sabiduría y juventud abrazados en un cántico para el mundo de hoy.

¡FELIZ JUBILACIÓN CHICAS! Y Saboreemos el Adviento, merece la pena! dejemos que se geste la vida y las ideas, y los proyectos, con el correr bíblico que viene preñado de oración y silencio y abrazos de amigas y amigos que se convierten en hermanxs.

Magda Bennásar Oliver, sfcc

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