Oración por la Paz

Nos avisan desde Alemania que las sirenas suenan hoy en todo el país, un simulacro que no se ponía en marcha a ese nivel desde hace más de treinta años. No se nos escapa a nadie la fragilidad de la paz a nivel mundial en estos momentos.

Queremos aportar nuestro granito de arena invitándoos este domingo 11 de Diciembre a un rato de oración por la Paz. La hora será las 19:30 hora española.

Si quieres puedes participar después en nuestro «Compartir y Celebrar» de los segundos domingos de mes a las 20h .

Espiritualidad Integradora Cristiana

https://us02web.zoom.us/j/87996308554?pwd=MXdJNHd2SjBhT05JY2c1SVZZVG16Zz09

LA COMUNIDAD DE ESPIRITUALIDAD INTEGRADORA

Foto nuestra de «Las sirgueras» junto a la Ría de Bilbao

Los últimos días del año siempre tienen un sabor agridulce. Por un lado brota el agradecimiento a raudales por tanto recibido y, por otro, al evaluar, emerge un cierto puntito amargo que hay que despejar.

Nosotras somos de las que decimos «si te quieres aclarar, desbloquear, escribe». Y esto es lo que intento hacer en nombre de Carmen y mío, que somos las que confeccionamos, diseñamos, escribimos, traducimos, grabamos audios…

Como nos dijo un conocido que ostenta un alto cargo en una diócesis de nuestro país «vosotras evangelizáis desde las redes sociales, y esto se tiene que conocer, puesto que es el presente y futuro de las comunidades cristianas».

¿Qué significa ese modo de compartir desde espacios de: silencio-meditación, a cursos y retiros, talleres, presenciales y todo online?

Para nosotras ha sido y es un modo de decir «nada ni nadie podrá nunca impedirnos comunicar la experiencia de Vida que nos habita, aunque nos lo pongan casi imposible». Enfocamos las 24 hs del día a estar abiertas y disponibles a la Palabra hecha Vida en personas, en textos orados y estudiados, en largos silencios donde seguimos gestando la Vida que se nos regala a diario. En paseos contemplativos donde unimos el ejercicio físico con la contemplación de la naturaleza, de donde sacamos la mayoría de las fotos que acompañan nuestras reflexiones.

El «ve y diles a los hermanos que estoy vivo» que se le dice a María de Magdala en el Jardín, ha movido y mueve nuestras entrañas a ser creativas, a poner todo lo que somos y tenemos al servicio de la comunidad.

Y así va siendo, la comunidad que se forma alrededor de nuestra web y blog es un regalo. Para nosotras no es un blog, es una comunidad a la que servimos desde nuestros dones y carisma. Pocos o muchos, no importa, es lo que somos y tenemos lo que se ofrece. No somos un blog que publica artículos de otros, los escribimos nosotras. Ultimamente la experiencia de las grabaciones hace que algunxs salgáis del anonimato para pedir más, porque os está ayudando. «Seguid trabajando» nos decís.

Agradecemos infinito una palabra. Tened en cuenta que volcamos nuestra vida y experiencia a un mundo de las redes, algo así como echarte al océano sin protección. Es un ejercicio de confianza y entrega ciega cada vez que publicamos algo. No somos personas que buscan afecto ni éxito. Buscamos formar comunidad online y en persona, cuando se puede, con quienes os sintáis convocadxs. Estos espacios son amplios y abiertos.

Impresiona ver como se lee y escucha desde los cinco continentes. Impresiona ver por casualidad que otras páginas publican cosas de esta página, muchas veces y corre y corre, como el Amor. Y nos hace sentir pequeñas y privilegiadas de al compartir lo que se te dice al corazón otrxs puedan nutrirse y empezar a alimentarse por sí mismxs.

Por todo ello deseamos que las publicaciones puedan ser comentadas, compartidas enviándonos un comentario, una palabra de inicio de un compartir que no irá más allá si no quieres, pero si quieres puede iniciar un proceso de comunidad cristiana. ¿Compromiso? ninguno. Eso sería ya en la comunidad de Magdala que es un regalo no, lo siguiente.

A las parroquias les queda poco, en general, de vida. El modelo está obsoleto hace años.No atraen a gente joven ni siquiera de 60s. ¿Se acaba el cristianismo? ¡Qué va! Como al judaísmo, en tiempos de Jesús, le faltan profetisas, se acaba el clericalismo, se acaba un modelo que no sólo no sirve sino que hace daño a muchas personas de colectivos diferentes.

Y…ya empezó el modelo de comunidad online, con gente de diferentes lugares y países. Sin más barrera que la propia pantalla que a su vez nos permite esa comunicación interesante, viva, diversa. Es un auténtico Pentecostés, rompedor de lo mortecino, y caduco.

Como al principio, somos bisagra hoy. Como Isabel y María gestamos el presente, somos las profetisas de hoy. Y por supuesto que toda esa vida viene de los márgenes, de «abajo», de mujeres, eso sí, de cada vez más preparadas, más presentes en el mundo, más comprometidas con su propio crecimiento interior e independencia de instituciones ensombrecidas por la tiniebla del poderío y de la riqueza usurpada al pueblo llano que facilitó unos templos y edificios hoy casi vacíos, que no quieren compartir.

Si queremos algo nuevo, tenemos que empezar de abajo. Tenemos que ser realistas y apoyar con nuestro trabajo personal y con un poquito de nuestro dinero, cuando se puede, trabajos que surgen de personas que se sienten llamadas y se lanzan al vacío, sabiendo que el paracaídas es la comunidad, que colabora, participa y apoya con cierto sentido de justicia con quienes trabajan y facilitan gratuitamente todo aquello de lo que te alimentas.

Ultimamente, además de animar mucho a que la gente se comunique y se sienta comunidad…hemos abierto una posibilidad de colaboración económica con nuestra web que se puede hacer por bizum o transferencia; sugerimos un mínimo de 10€ al mes para quien pueda y quiera. Eso facilita cubrir gastos de mantenimiento de la web, blog, zoom, ordenadores…y un pelín de nuestro trabajo. Nos disculpamos con alguna persona que se pueda ofender por pedir una colaboración, nos resulta doloroso que no se comprenda que la institución no colabora con las personas que estamos en los márgenes, y si somos mujeres te invisibilizan lo cual es un estimulante para la creatividad. Las dificultades nos hacen crecer. También se puede colaborar de otras maneras.

Preparar ese camino de Adviento es descubrir las montañas que nos ponemos para que las podamos subir con la energía de las mujeres del evangelio, todas, todas rompedoras, empoderadas y apoyadas por la comunidad que se forma alrededor de la Vida.

Feliz Gestación

Espiritualidad Integradora Cristiana

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