La casa de Magdala

Queridxs amigxs de espiritualidadintegradoracristiana:

Nos dirigimos a vosotrxs porque nos sentimos parte de esta gran familia de personas que buscamos nuevas maneras de vivir el seguimiento de Jesús desde los márgenes. Sí, desde los márgenes, porque a muchxs se nos aparta de las estructuras creadas por encontrarnos “demasiado avanzados”, radicales o  perturbadorxs del orden establecido.

Esta mañana leía sobre la renovación en la Iglesia: Nunca ha existido una renovación en la historia de la Iglesia sin la correspondiente renovación de la oración contemplativa y de la vida religiosa.

Hoy en día, muchas comunidades entendemos la “vida religiosa” no sólo como grupos de personas consagradas (célibes) con un carisma específico como única dedicación, sino como grupos de personas unidas por un carisma con diferentes dedicaciones por  atender también a: trabajo, familia…y otros compromisos pero con una misma visión.

Lo que es ineludible es esa renovación hacia la oración contemplativa: fuente y alimento de nuestra vida y como consecuencia de esa escucha profunda una renovación de nuestro compromiso.

Esto es real, no sólo en la iglesia católica sino en iglesias protestantes que también ven la gran riqueza de unirnos personas de diferentes estados de vida y que trabajamos en diferentes ambientes de tal manera que podamos implicarnos en temas de justicia, con las familias, en proyectos de ecología…

Podríamos sintetizar nuestras fuentes en tres puntos:

-Inspiración en la espiritualidad Benedictina, aprendiendo de un ritmo monástico que envuelve el día de oración, trabajo y estudio.

-Inspiración en nuestros Teresa y Juan, carmelitas, que nos enseñan a tratar a Dios de tú a tú.

-Inspiración en Clara y Francisco, que nos abren al mundo de una oración en la naturaleza y con los pobres, un compromiso sororal y fraterno para rescatar la dignidad de todxs y todo, para ser constructores de Paz y Justicia con la Tierra y con los no-violentos.

En esta línea, después de cursar estudios en Estados Unidos: California y Boston y en Europa en Irlanda y Lovaina, estamos trabajando autores que nos conducen a implementar y compartir lo que ya se está viviendo hoy en otros países occidentales.

Hace tiempo que los templos se vacían porque los hemos convertido en fríos locales en los que realizamos liturgias que no son una celebración del pueblo de Dios; necesitamos volver a las casas donde comenzó el cristianismo, compartiendo el pan, la memoria de Jesús, las necesidades de lxs hermanxs y donde comunicarnos la fuerza para ir haciendo posible el Reino.

Un pequeño (pero potente) grupo de mujeres estamos viendo la posibilidad de crear este espacio en la zona noroeste de Madrid. Queremos vivir cerca de la naturaleza aunque no alejadas de la gente, para que cuando se acerquen a nuestra casa puedan experimentar la paz del Silencio y la Palabra y el contacto directo con la Tierra que somos.

 Buscamos crear un espacio físico donde se pueda acudir, donde podamos reunirnos y contagiarnos la fe para poder “salir” a contagiar y a expandir esa fuerza con la que el Espíritu de Jesús nos impulsa a vivir. Hay muchas personas que se sienten en los márgenes de la institución, que buscan compañerxs de camino y queremos estar ahí con ellxs y para ellxs.

No buscamos una casa de retiros, sino un lugar donde poder alojar a algunas personas pero sobre todo donde poder realizar actividades: meditación, formación, talleres… de unas horas, un día…en un ambiente de sororidad y fraternidad que nutra el espíritu.

Acudimos a vosotrxs porque sabemos que muchos vivís en Madrid y nos podéis echar una mano preguntando a parientes y conocidos. Claro que también acudimos a inmobiliarias pero los precios del mercado son altos para nuestro presupuesto.

Estamos buscando alquilar una casa, no muy alejado de la ciudad y que tenga acceso con transporte público si es posible. Buscamos un espacio que tenga algo de jardín para poder estar fuera el mayor tiempo posible y quisiéramos una casa para no molestar a los vecinos con las entradas y salidas de las personas que os vais a ir acercando. Aunque el silencio y buen ambiente está más que asegurado.

También sería posible si encontráramos un terreno colocar una casa de madera allí. Estamos abiertas a vuestras iniciativas.Os agradecemos de antemano todo lo que podáis hacer y os pedimos que si sabéis de algún lugar os pongáis en contacto.

Estamos haciendo un fondo para acoger colaboraciones económicas que puedan ayudar bien hacia un alquiler o hacia nuestra manutención para seguir colaborando gratuitamente en la construcción del Reino.

Ayer nos escribía María, desde México, no conocemos el lugar exacto. Ella pide beca para hacer todo lo que proponemos y  nos contaba que lo que recibe lo escucha y lee  su madre de 89 años, mujer inquieta y crítica con los religiosos no actualizados que llevan su Parroquia y que les sacan lo que pueden…ella empoderada por una nueva lectura de la Palabra comparte lo que recibe también con su hermana enferma y las tres se van liberando de una religiosidad todavía atascada en el infierno…

Saber que nuestro trabajo libera a estas y otras mujeres de las garras de un patriarcado religioso es un don y una tarea ineludible. María y su grupo practican la oración centrante, leen el Evangelio con otros ojos y esperamos que revolucionen su institución, como tantas lo hemos hecho. Otras, religiosas, no tienen tiempo de orar – sí de cumplir con los rezos prescritos por la orden- porque tienen que atender a la economía o a…de una comunidad que olvidó su identidad y está perdiendo a la gente de más valía porque no resisten la estructura.

Ahí entre el trabajo que L.Kopp hizo, la fundadora de nuestra comunidad, crear un espacio, como una tienda de refugio bajo un cielo estrellado, donde encontremos cobijo y sororidad siendo cada una la que el Espíritu nos va comunicando que somos. Sin miedo, sin opresión, sin tensión.

Acuden personas mayormente laicas, pero también religiosas que buscan acompañamiento y comunidad de iguales, sororidad necesaria para vivir con gozo compartiendo fe y vida. Por ello tener un lugar para acoger y acompañar a personas que necesitan un espacio unos días en comunidad es otro de los objetivos de nuestra ya online Casa de Magdala que integra a las personas que formamos esta comunidad, 21 en la actualidad, y a todxs lxs amigxs de espiritualidadintegradoracristiana

Muchas gracias por vuestra ayuda,

Carmen Notario y Magda Bennásar                                                  

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