LA NATURALEZA EN NUESTRAS VIDAS, EN LA CATEDRAL Y EN LA CÚPULA DE LA CASA DE LOS DERECHOS HUMANOS

Sí, podemos acercarnos a la Madre Naturaleza. Sí, podemos abrazar los árboles. Sí, también podemos abrazar las olas y dejar que el aire que respiramos nos envuelva lentamente y firmemente como el Espíritu de Dios: abrazando, acogiendo, penetrando todo el microcosmos que somos, todo nuestro ser. Y, sí, podemos besar la tierra y el ríoSigue leyendo “LA NATURALEZA EN NUESTRAS VIDAS, EN LA CATEDRAL Y EN LA CÚPULA DE LA CASA DE LOS DERECHOS HUMANOS”