CUANDO ESTÁS «AL AIRE»

Hoy hace una semana de pronto me encontré «al aire», estaba sin tocar suelo, sin apoyo. Un ciclista loco a una velocidad inadecuada por un camino peatonal me enganchó, levantó del suelo con la pertinente dolorosa y preocupante caída, sin poder agarrarme absolutamente de nada ni de nadie durante ese rápido proceso de largas consecuencias. Gracias a Dios no graves.

Os cuento esto porque el paralelo con muchas de nuestras vidas puede ser iluminador. En el momento en que dejas de hacer pie y precisamente no estás nadando sino que te vas a dar contra el puro y duro suelo, el deseo desesperado de un agarre es evidente, no hace falta que lo explique.

Tenemos una situación socio-económica complicada, difícil en todos los países. Las consecuencias de esas caídas de los trabajos, de enfermedades y muertes de personas queridas, de pocas posibilidades de futuro…son cada vez más difíciles: desempleo, desencanto, vacuna tras vacuna los ricos, los menos afortunados sufriendo cada vez un poco más. De nuevo la situación política en estado crítico en Europa, como si no tuviéramos frescas las heridas de las guerras mundiales…también en USA hablan de mucha posibilidad de una guerra civil.

Recientemente se ha publicado un libro que cuenta las absolutas miserias de poder, dinero y sexo en el Vaticano…persiguiendo a un buen hombre Francisco que no se atreve a tocar de fondo temas tan de hoy como la ordenación de la mujer y el celibato optativo.

Ante todo esto y muchísimo más, muchos se retiran dando portazo o de hecho no desean seguir participando…

Cuando algo así ocurrió, con su realidad histórico-político-religiosa, en los años entre 50 y 70 DC, MARCOS el escritor del único evangelio ya que los demás lo tomaron como base, pone a la figura de Jesús en el centro de la vida de la comunidad. Y con ello pretende seducirlos de nuevo, engancharles a él, darles agarre y apoyo seguro aún en medio de la peor situación personal y colectiva posible.

Hoy Marcos nos invita a nosotrxs.

Nos cuenta como era aquel a quien seguimos, tantas veces sin conocer apenas. Y con sabiduría nos guía hacia una experiencia pascual, para que a la luz de la vida de Jesús comprendamos el valor, la significancia y la trascendencia de la nuestra.

Os invitamos a conocer al Jesús de Marcos. No será un curso para eruditos sino para seguidores. Mujeres y hombres que necesitamos llegar rápido al meollo de los textos porque nos vamos corriendo al trabajo, o el niño llora, o la madre mayor a la que atiendo, me llama, o la consulta está llena de coronavirus…

Este es mi agarre: la persona de Jesús, entendida desde la experiencia postpascual. Es decir, conocerle a fondo, sabiendo ya quien es, pero posiblemente no habiendo experimentado la vida como El.

Conocerle es renacer, cada día, aunque no nos demos cuenta. Como él he ido comprendiendo la necesidad de hacer distancia de las bicis que invaden el camino del seguimiento: hay tantas, van veloces y se llevan por delante a quien está en su camino.

Saber decir no a muchas cosas y personas, supone haber dicho sí a una llamada. A una invitación a una amistad genuina. Desde el evangelio de Marcos conoceremos a un Jesús que pone a la mujer como modelo de discípula para todos los tiempos, algo inaudito en un mundo tan tremendamente patriarcal.

La segunda parte de la mañana, ofrecemos un estudio detallado de lo que significa el seguimiento acompañado. Claves para discernir a quien sigo y porqué. Apoyo personal y comunitario presencial y online, para que no andemos sin apoyo, para que comprendamos que a diferencia de una cultura individualista, el cristianismo es una realidad comunitaria desde los orígenes.

Después del accidente, lo que importa es quien y como te recoge del suelo. Esa comunidad que te levanta y camina a tu paso, que te agarra y conforta. Incluso cuando el acompañante sea el mismo que te arrolló. Agarrarte del brazo de los que nos sabemos compañeros de camino, de los que nos perdonamos y sabemos empezar de nuevo, es el regalo fruto de conocer a alguien que te sostiene por dentro.

Empezamos este sábado, todo explicado en Calendario. Al ser online se puede hacer cuando tú puedas. La matrícula ayuda a nuestros gastos, jamás hemos negado un curso o retiro por dinero.

Iniciamos así un proceso hasta Julio, que estará acompañado, todos los meses, de un aspecto del Evangelio de Marcos fundamentalmente y de algún aspecto del proceso de seguimiento acompañado. De ahí el nombre espiritualidad integradora.

Cuando vemos la cantidad de formación a la que tenemos obligación y acceso lxs religiosxs, nos parece de justicia ofrecer el «jugo» de cursos enteros en forma simplificada para que todxs tengamos derecho al agarre profundo que lo sostiene todo.

Si te interesa ponte en contacto.

Magda Bennásar Oliver, SFCC

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