PODEMOS TRABAJAR PORQUE NUESTRO ESTOMAGO ESTA LLENO

Fotos enviadas por Alma Mangao, SFCC, de la granja ecológica, San Carlos, Filipinas

INICIAMOS NUESTRA PASCUA ECOLÓGICA, compartiendo con vosotras parte del proyecto de granja ecológica con el que colaboramos.

Vaya por delante el agradecimiento de nuestras hermanas y de lxs jóvenes que se benefician de la reconstrucciòn de la granja, palmo a palmo, edificio a edificio, con esfuerzo y muchísimo trabajo gracias a los materiales que pudieron adquirir con donativos que les hicimos llegar desde nuestra página.

En aquellos momentos de urgencia, después del tifón, pudieron levantar, con caña de bambú y materiales muy básicos, los dormitorios de los chicos y de las chicas, el rincón donde viven las dos hermanas, y parte de semillas y utensilios para la cosecha de sus múltiples y variados productos.

Como sabéis ellas colaboran con Caritas Filipinas, pero aún así, ante las múltiples necesidades en el país, sus ingresos son insuficientes para la manutención y matrícula de los 24 jóvenes que estudian y residen allí.

El título “podemos trabajar porque nuestro estómago está lleno” es de un estudiante que disfruta de la beca que algunas de vosotras habéis proveído y que como no todos tienen, comparten en igualdad entre todos. Pueden comer más de una vez al día, a diferencia de la inmensa mayoría de los otros jóvenes y familias, por el esfuerzo de las hermanas en proveer al máximo para que saquen sus estudios y mejoren su nivel de vida haciendo así una sinergía de generosidad y justicia.

El proyecto que tienen ahora es de mejorar su cocina. Podéis ver por las fotos que necesita un poco de actualización y adaptación. También mejorar los baños de los chicos y el de las chicas, que ahora mismo son rudimentarios.

Si alguien quiere colaborar, tiene asegurada una oración diaria de parte de las hermanas y de los chicos y chicas que no paran de agradecernos lo que enviamos, gracias a lo cual comen, trabajan y estudian con avidez y agradecimiento.

Las hermanas les inculcan valores evangélicos que ellos absorben como esponjas ya que no disponen de tanta tecnología como nuestros jóvenes, y por ello tienen más tiempo y sobre todo una mente y corazón más disponible.

Ellas no piden, tampoco nosotras. Solamente juntas canalizamos la bondad de la naturaleza y sus productos cuando respetamos la tierra, la cuidamos , respetamos a las personas, las cuidamos y compartimos así la Vida, y la vida.

Iniciamos nuestra pascua ecológica visualizando esa pequeña maravillosa granja en una isla remota de Filipinas donde un grupo de jóvenes y dos religiosas nos bendicen, nos agradecen y nos comparten de su generosa entrega.

Si quieres colaborar o seguir la Pascua con nosotras ponte en contacto. Nosotras destinaremos parte de las matrículas de la Pascua al proyecto de la cocina y baños.

Como dice Partha Dasgupta:

” Es posible que para proteger la naturaleza tal vez tengamos que reducir nuestro nivel de ingresos. Y eso es muy difícil de aceptar. Lo queremos todo: crecimiento de renta y protección de la naturaleza. Y puede que ambas cosas no sean posibles”.

Compartir la pasión, muerte y Vida de lxs hermanxs que son ricos en alegría y agradecimiento es un honor para nosotras y para nuestro ministerio. Su riqueza es incalculable. Gracias por leernos.

Shalom


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Un comentario en “PODEMOS TRABAJAR PORQUE NUESTRO ESTOMAGO ESTA LLENO

  1. Que felicidad ver los rostros de los jóvenes, ellos son el presente y que bueno que las hermanas apoyan su educación. Sin duda son lo mejor que pueden sembrar en ellos los valores y el deseo de salir adelante con recursos naturales y por el bien común. Felicidades hermanas por esperanzar y dar estos testimonios tan urgentes en nuestro mundo